EL MITO DEL HUALTACO.
Tiempos atrás cuando en la comunidad de la palma, no existía
la población alguna, la vegetación era exuberante y solo había pequeños caminos
que se perdían a lo largo del rió zarumilla, por donde los comerciantes
transitaban de Perú ha ecuador a comercializar el carbón.
De toda una gran variedad de plantas había una que llamaba
la atención de cuenta persona pasara por el lugar, ya que sin saberlo provocaba
cierto temor y recogimiento.
Un día el señor decidió acercarse para ver cuál era lo
llamativo, porque, sin darse cuenta provocaba sensaciones extrañas en los
transeúntes, se quedó parado frente a ello observándolo, queriendo demostrar un
valor que muy en el fondo no sentía; sin embargo continuo con su cometido, la
cogió y dijo a los que lo observaban, que se trataba de una planta de hualtaco
común y corriente, que ella no tenía nada normal, que no se explicaba como podía
ser motivo de tanto temor.
No falto una persona dentro del grupo de observadores que le
grito... si dices que eres tan valiente ¿por qué no la abrasas...a ver ¡abrázala!...
al señor no le quedó más que cumplir con el pedido y la abraso; no pasó nada. Todos
observaron lo sucedido y se marcharon, riéndose ellos mismos por haber
tenido tanto respeto a una sencilla y ordinaria planta.
Al día siguiente cual no sería su sorpresa, del osado señor,
quien al levantarse, todo su cuerpo estaba totalmente hinchado, no se explicaba
porque, sino había estado enfermo, ni no lo había picado ningún insecto, y lo
que es peor no sentía molestia alguna su asombro era bien grande y no dejaba de
pensar en que pudo haberle pasado, recordaba todo para tratar de explicar el
origen de tanta hinchazón, pero por más esfuerzos que hacía no lograba recordar
nada.
Llegaron sus amigos como de costumbre para realizar
su trabajo del día (vender carbón al país vecino), y también se quedaron
sorprendidos al verlo deforme que se encontraba. uno de ellos le dijo... ya vez
que si tiene poderes esa planta, mira cómo te ha puesto y todo por dártela de
valiente.
El intrépido hombre aceptando lo que le decía su compañero,
se llenó de indignación, cogió su machete y salió rumbo al lugar donde se
encontraba la famosa planta, allí estaba ella arrogante, silenciosa y la espera
de su visitante; el hombre llego y empezó a desafiarla... ¿tú crees que eres más
fuerte que yo?, ¡que! ¿Me vas a matar? ¡Yo te voy a demostrar que no tengo
miedo!, a medida que hablaba metía machetazos en el tronco de la planta, la
misma que de sus heridas brotaba agua como símbolo del gran sufrimiento que se
le estaba causando. a medida que el hombre macheteaba sentía que su hinchazón iba
cediendo, hasta que cansado dejo de estropearla. Transcurrieron las horas y la hinchazón
desapareció por completo.
Desde allí las personas incrédulas, que no aceptan del todo
en esas versiones se han atrevido a abrasarla, y ha corrido con la misma suerte
que nuestro personaje, igual ha sido necesario que le metan machetazos, ya que
solo así pueden volver a la normalidad.
el respeto hacia la planta de HUALTACO fue tanto, que cuando
se pobló el lugar, se atrevió a cortarla y hoy en día se encuentra en el centro
de nuestra comunidad, considerada como una de las plantas más antiguas y
patrimonio de este hermoso pueblo.
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